Al rescate y dignificación del Arte
Rafael De La Garza ∙ 13 minutos de lectura
La contribución maravillosa que hace Yuriko Saito al arte es realmente su rescate y dignificación. Es un ´rescate' del arte, pues lo libera de la visión tradicional que lo había tenido como rehén, apropiándose de él de formas distintas que explicaré. Es una ´dignificación' del arte, pues lo ennoblece, al proponer la apreciación de lo estético como una posibilidad en la que, cualquier ser humano puede contribuir a la construcción de un mundo mejor a través de la estética de actividades cotidianas. Esta perspectiva es incluyente, pues honra al espectador del arte al integrarlo al objeto, fenómeno o experiencia, a través de sus sentidos y experiencias con ello, y no lo limita a una mera contemplación de un objeto o algo que alguien ha nombrado digno de ser considerado como arte.
De una manera clara, novedosa y pragmática, Saito cuestiona la forma de ver el arte como tradicionalmente se había conceptualizado y la denota como una visión de ´catolicidad´ del arte basada en Jerome Stolnitz,[1] a la que Mateus Bolson y Eliot Zea nombran visión parroquial.[2]
Hay que entender primero que la costumbre de centrarse en un objeto y aislarlo de su entorno, ´la estética del desinterés´, es una de las características de la visión parroquial. De acuerdo con Arnold Berleant.[3] Así, a una pintura se le pone un marco y se limita la atención en el cuadro como objeto, nulificando o suprimiendo otras cosas como la pared en la que está expuesto o el ambiente y los aromas de la sala dónde está exhibido. Otro ejemplo es una escultura que es apreciada como un objeto aislado en sí mismo, eliminado el taller en el que fue hecha.
Otro de los aspectos que Saito cuestiona de la visión parroquial, es el hecho de que no todos los seres humanos tienen acceso o conocimiento al mundo del arte, por lo que tomamos de referencia lo poco que sabemos, lo que nos sea familiar.
La estética del arte es nuestro marco de referencia familiar. Los objetos son llamados arte si cumplen con: coherencia formal, fuerza expresiva, plasmación de una idea y creatividad y originalidad. Así, una ´verdadera experiencia estética´ está limitada a momentos especiales, exclusivos para ello. Esta perspectiva es ´limitativa´ y excluyente de todo lo que no sea familiar o que no cumpla con estos ´requisitos´ para que sea considerado arte. [4]
Saito propone una nueva perspectiva, la visión de estética de lo cotidiano. Su perspectiva sintoniza, en el tema del arte, con Schopenhauer, en el sentido de ver y explicar de manera sencilla las cosas y ver lo que otros no ven; “Saito hace una ruptura de cómo ver el arte, proponiendo que nuestras actitudes y comportamientos determinan lo estético. Cualquier cosa, producto de la imaginación o del pensamiento, puede convertirse en objeto de atención”. [5]
Saito trae a la ´superficie´ de la conversación sobre apreciación de lo estético ´a lo cotidiano´. Estas actividades cotidianas a las que se refiere son, por ejemplo; limpiar, ordenar, cocinar, preparar un té, o arreglar el jardín, entre otras. “Nuestra actual estética centrada en el arte y en el espectador no puede dar cuenta adecuadamente de nuestra experiencia estética, igualmente importante, de los objetos y actividades cotidianas, que casi siempre nos involucran corporalmente”. [6]
Así, Saito contrapone a la visión parroquial del arte, el concepto que llama ´estética de lo cotidiano´ utilizando varios argumentos. Uno de los principales es el argumento de que la visión parroquial limita lo que se puede y se debe considerar como arte, dejando fuera las cosas simples de la vida diaria, es decir, ´lo cotidiano´.
Por otro lado, Saito usa el argumento que llamó de la ´compensación´: Citando a Ronald Hepburn, Saito menciona: “el precio estético que pagamos por el carácter sin marco de los objetos no artísticos, como la falta de un diseño unificado, puede ´compensarse´ ejerciendo nuestra imaginación y creatividad para constituir el objeto estético como mejor nos parezca”.[7] Así, Saito trae a consideración esa libertad que todo individuo puede ejercer para construir lo estético.
Basado en Saito, sostengo el argumento de que el arte no se debe limitar a un objeto en sí mismo, sino que comprende el proceso de experimentarlo en su totalidad, con todos nuestros sentidos, incluyendo la experiencia de involucrarnos con nuestro cuerpo a través de acciones y los sentidos al hacerlo.
Sabemos que existen muchas teorías modernas sobre el arte. Para algunas, la simple observación de un objeto es suficiente, priorizando los sentidos, para otras es necesario un proceso cognitivo. Algunas mezclan estos dos elementos. Unas consideran arte solo lo que el ser humano hace, otras, incluyen también el arte en la naturaleza, por ejemplo, un paisaje, una vista de un rayo en el momento que cae sobre la tierra.
Saito sintoniza con la teoría de Schiller, a quien cito y se centra en:
El énfasis en la libertad, la autonomía y la espontaneidad en la determinación del valor estético, para crear arte. Los movimientos en que Schiller se basa veían el arte como el escenario principal de la autoexpresión humana y como importante en la búsqueda de una unión problemática con la naturaleza y con la sociedad.[8]
Ambas teorías me parecen integrales e incluyentes comparadas con la visión parroquial.
La postura metafísica sobre la apreciación de lo estético de Saito se fundamenta tanto en la razón (pensamiento e imaginación) como en los sentidos (experiencia sin marco), integrándolos de una manera en las actividades cotidianas que nadie había hecho antes. Considero que la visión de Saito está más enriquecida por los sentidos, más allá de solo lo visual o auditivo, es decir, por experimentar o interactuar con las cosas también por el tacto, el gusto o el olfato.
El argumento central de este ensayo es: Saito ´rescata' y ´dignifica´ el arte, al liberarla del poder de unos cuantos y al ofrecer una posibilidad en la que cualquier ser humano puede contribuir a la construcción de un mundo mejor, a través de la estética de actividades cotidianas. Considero cuatro premisas:
- El arte ha estado de rehén de diferentes corrientes de pensamiento que son limitativas, excluyentes y utilitaristas, representando estas una visión ´parroquial´.
- El arte necesita ser liberada; dignificarse, ennoblecerse para estar al alcance de todos.
- Todos los seres humanos hacen actividades cotidianas.
- En la estética de lo cotidiano hay un potencial ilimitado para hacer arte.
Conclusión: Cualquier ser humano puede contribuir a la construcción de un mundo mejor a través de la estética de actividades cotidianas.
Para formular un contraargumento sobre el rescate y dignificación del arte, y en particular si el arte necesita dignificarse, ennoblecerse, primero aclaro lo que es una ´actitud desinteresada´: “Quienes defienden una teoría estética basada en el arte pueden recordarnos que, si nos distanciamos de las preocupaciones prácticas cotidianas, si adoptamos una actitud desinteresada, podemos atender a los valores estéticos de los objetos y actividades cotidianas”. [9]
El contraargumento: El arte no necesita rescate, ni dignificarse, ni ennoblecerse, ya lo es. Con una actitud desinteresada podemos apreciar el valor estético de las cosas. Dos premisas:
- Lo estético y el arte ya tienen un valor cognitivo supremo.
- El valor supremo lo podemos apreciar si nos distanciamos del objeto.
Conclusión: El arte no necesita rescate, ni dignificarse ni ennoblecerse.
Otro contraargumento que presento está basado en Schopenhauer, quien lo llamó ´liberación de la voluntad´ y se refiera a lo siguiente: “La experiencia estética de la belleza, es una suspensión de la voluntad como alivio temporal al sufrimiento humano. El autor se refiere a ´voluntad´ como algo instintivo, un impulso sin sentido. Con la liberación de la voluntad nos liberamos de las formas subjetivas y alcanzamos un conocimiento más directo, a la dimensión de las ideas (enfoque Platónico).[10] Si en la estética de lo cotidiano, de acuerdo con Saito, buscamos no solo contemplar, sino que también experimentar el objeto, fenómeno o experiencia, estamos de cierta forma imponiendo nuestra voluntad y por lo tanto en posibilidad de no captar la esencia del objeto que estamos analizando o experimentado.
Así, el contraargumento sobre ´En la estética de lo cotidiano hay un potencial ilimitado para hacer arte´ sería: Hacer lo cotidiano sirve a un propósito de la voluntad, entonces no estamos libres de percibir la esencia del arte y ´no logramos un alivio temporal´. Tres premisas:
- Por algo hacemos lo cotidiano; por necesidad, costumbre o por gusto.
- Al tener algo en mente al hacer lo cotidiano, podemos privarnos de ver el valor cognitivo supremo de las cosas.
- Al tener algo en mente, no logramos un alivio temporal.
Conclusión; No hay un potencial ilimitado para hacer arte en lo cotidiano.
Sobre el primer contraargumento de Saito explica su debilidad, como lo demuestran ejemplos de un cuchillo y la técnica del empaque japonés, en los que separar a estos objetos de la experiencia de usarlos, lo estético y lo práctico no pueden separarse claramente pues se pierde la experiencia de cortar con el cuchillo o de abrir el empaque y descubrir gradualmente lo que hay adentro. “Así, aunque es cierto que diversos fines prácticos y utilitarios están íntimamente ligados a nuestra experiencia cotidiana, dicha integración no resta necesariamente valor estético. Creo que es engañoso reconocer el valor estético de los objetos y actividades cotidianas sólo en la medida en que se los aísle momentáneamente de su contexto cotidiano y se los trate como objetos de arte creados específica y exclusivamente con fines estéticos”. [11] “Nosotros solo podemos ganar reconociendo su existencia (...de la dimensión estética de lo cotidiano) y explorando su significado”. [12]
Respecto al contraargumento basado en Schopenhauer sobre ´liberación de la voluntad´, expongo: Al hacer lo cotidiano, podemos crear belleza, al hacer algo con dedicación, cuidado, excelencia y sentido de perfeccionar lo que hacemos, y sobre todo, con imaginación. Al incluir todo esto, lejos de limitar el poder apreciar el valor supremo de algo, lo podemos experimentar y disfrutar y generar un alivio temporal al sufrimiento al que Schopenhauer se refiere.
Contraponiendo la visión parroquial del arte, con la estética de lo cotidiano, de manera humilde, sólida y abierta, Saito surge al ´rescate´ y ´dignificación´ del arte regresando el poder de hacer, experimentar y contemplar arte en lo cotidiano de maneras en que solo nuestra imaginación y creatividad son el límite. Saito converge, construye ampliando las conceptualizaciones sobre arte de Schopenhauer y de Schiller al introducir la estética de lo cotidiano.
Saito va más allá y vincula la estética de lo cotidiano con una conciencia de cómo lo cotidiano tiene un impacto a nivel global, declara que,
Profesionales o no, todos participamos en el ´proyecto de creación del mundo´ como ciudadanos y consumidores, y la estética cotidiana juega un papel importante. Mi tesis de la estética cotidiana tiene repercusiones ambientales en relación con la naturaleza, los bienes de consumo y la estructura construida, puede servir de persuasión política a través de la estética del paisaje y generar respeto expresado estéticamente, por los demás (tanto humanos como no humanos). Es importante cultivar la alfabetización estética.[13]
Esta conclusión es una invitación al desarrollo de las sociedades, no solo en lo que concierne a la apreciación estética, sino de la creación de belleza en las actividades tradicionalmente vistas como insignificantes o aburridas por su cotidianeidad o simpleza.
Trascender como ser humano es dejar un mundo mejor que como lo encontramos. Desde nuestras actividades cotidianas, con nuestra participación más activa en la creación de belleza y posiblemente arte, durante nuestra vida, podemos contribuir con pequeñas cosas, construyendo un legado, y en el camino, tenemos la oportunidad de encontrar dicha en lo cotidiano y contagiarla a los que nos rodean, en la construcción de un mundo mejor.
Una confesión personal; al escribir este ensayo y estudiar más sobre Yuriko, descubrí algo sorprendente para mí que me hizo entender mejor mi inclinación por el pensamiento de Yuriko Saito. Ambos coincidimos en la Universidad de Wisconsin, en Madison, ella en su programa de Phd, yo en el de Master of Science. Muchos años después, recientemente, en un viaje personal para visitar a familia por el nacimiento de mi primer nieta, y por iniciativa de mi hija diseñadora gráfica, visité la Rhode Island School of Design, en Providence, de donde Yuriko es Profesora Emérita; No lo sabía. Nunca nos conocimos en ambos espacios, pero son extrañas coincidencias que algún día entenderé su significado.
Notas
[1]Yuriko Saito, everyday aesthetics, First Edition, Ch. I Neglect of Everyday Aesthetics, Pg.13, Oxford University Press, Great Clarendon Street, Oxford OX 2 6DP, 2007.
[2] Mateus Bolson Ruzzarin y Eliot Zea Alvarado, trads., Cursor: General Philosophy – Introductory. Ciclo 3. Estética. Week 10 – Lectura Principal, material de curso, Estética cotidiana – Yukiro Saito, 1 de junio de 2022, versión 0.1. Traducción asistida preliminarmente con DeepL. Pg. 3. Notas del autor de la clase de Mateus Bolson, Grupo Ae9, Clase 10, Junio 2025.
[3] Filósofo y músico del siglo XXI, "La costumbre de seleccionar un objeto de arte y aislarlo de su entorno ha sido más pronunciada desde el siglo XVIII, con su estética del desinterés. Sin embargo, está en desacuerdo con la ubicuidad de la estética reconocida en otras épocas en Occidente y comúnmente en las culturas no occidentales”. Notas del autor de la clase de Mateus Bolson, Grupo Ae9, Clase 10, Junio 2025.
[4] Bolson Ruzzarin y Zea Alvarado, Cursor: General Philosophy, versión 0.1. Notas del autor de la clase de Mateus Bolson, Grupo Ae9, Clase 10, Junio 2025.
[5] Bolson Ruzzarin y Zea Alvarado, Cursor: General Philosophy, Clase 10 (junio 2025).
[6] Bolson Ruzzarin y Zea Alvarado, Cursor: General Philosophy, Clase 10 (junio 2025).
[7] Yuriko Saito, everyday aesthetics, First Edition, Ch. I Neglect of Everyday Aesthetics, Pg.19, Oxford University Press, Great Clarendon Street, Oxford OX 2 6DP, 2007.
[8] Mateus Bolson Ruzzarin y Eliot Zea Alvarado, trads., Introducción a las teorías modernas de la estética, en Cursor: General Philosophy – Introductory, Ciclo 3, Estética, Week 4 – Lectura principal, material de curso, 27 de abril de 2022 (último repaso 29 de abril de 2022), versión 0.1. Traducción asistida preliminarmente con DeepL. Notas del auto, Mateus Bolson, Mateus Bolson Grupo Ae9 Clase 9, Shapshay on Modern Theories, mayo 2025.
[9] Bolson Ruzzarin y Zea Alvarado, Introducción a las teorías modernas de la estética, versión 0.1. Notas de la clase de Matues Bolson, Grupo Ae9 Clase 7 Schopenhauer on Representation, mayo 2025.
[10] Bolson Ruzzarin y Zea Alvarado, Introducción a las teorías modernas de la estética, versión 0.1, Pg.4. Notas del autor de la clase de Matues Bolson, Clase 7 Schopenhauer on Representation, mayo 2025.
[11] Bolson Ruzzarin y Zea Alvarado, Introducción a las teorías modernas de la estética, versión 0.1, Pg.8. Yuriko Saito, everyday aesthetics, First Edition, Ch. I Neglect of Everyday Aesthetics, Pg. 8.
[12] Yuriko Saito, everyday aesthetics, First Edition, Introduction, Pg. 8, Oxford University Press, Great Clarendon Street, Oxford OX 2 6DP, 2007.
[13] Yuriko Saito, Rhode Island, School of Design: Keynote speaker on ´Everyday Aesthetics and World-Making´ at the IAFOR North American Conference on Arts & Humanities 2014 (NACAH2014), YouTube: https://youtu.be/ktwTiUl_fEQ
Bibliografía
Yuriko Saito, Everyday Aesthetics. Oxford: Oxford University Press, 2007.
Mateus Bolson Ruzzarin, trad. “General Philosophy – Introductory. Ciclo 3: Estética.”, Estética cotidiana, Yukiro Saito, junio 2022, Notas del autor de la clase Grupo Ae9, junio 2025.
